Ayer noche fue especial. 21:00 horas. Palacio de los Deportes. Madrid.
Música de Brian Setzer (como hecho para mí!) para amenizar la espera. Dibujos animados a ritmo de swing… y el estallido!!!!
Por la boca vivió el pez. Por la boca de cientos de nosotros que coreamos, gritamos, reímos, bailamos…

Gritamos contra la guerra, la puta guerra,
lo que no se ve y lo que nadie nos contó,
y dejamos todos a coro
hasta que casi nos faltó el aire,
lo menos siete cientos
de lágrimas en la arena.
Empezamos una vez más,
la casa por el tejado,
y le hicimos ventanas
para esa suerte que por ellas
entró una noche y se fue una mañana;
para esa que viene y va, como la lluvia y el rayo verde…
Le dimos nuestro querer a un querer
para toda la vida.
Sobró la luz: la de los mecheros
en la pista y en las gradas,
poniéndonos rojitas las orejas
y tampoco aprendimos a restar,
sino a verle el ombligo a la luna,
luna creciente… (la que había ayer!).
Y al son de un hada loca nos pusimos Deltoya a ritmo del mejor rock, con sus toques de blues, con sus toques swingeros… (Esta noche, nena…)
Estuvimos en el camino de la fama y coreamos hasta los instrumentales, magníficos, de la mano de ese saxo increíble y del ex-guitarrista de M-Clan…
Nos dimos un paseo por el cementerio y otro más por cierta Barricada… :-> para descubrir con alivio que con los rifles no se matan las palabras…
¿Y qué te voy a decir?
si yo acabo de llegar
si esto es como el mar
quién conoce alguna esquina…
No fuimos Bo Didley, sino nosotros
Una voz en muchos tonos
Un gran brazo con muchas manos
Un mismo sudor y
Una misma sonrisa
Y así, cerca del final, llegamos a donde todo empieza… (a Setzer?!) Y Mack the Knife acompañó nuestra partida… partida feliz y alegre, y es que no nos hemos despertado porque hoy haya salido el sol… :->
Inmenso Fito, que “hasta se iba a divertir esta noche”, porque “así da gusto tocar (gracias, majos ;->)"
Inmenso Fito, ¿quién serás? Que nunca he cenao contigo y te sabes mi vida mejor que yo. Si hasta te he pagado prenda! Bueno, entre tú y yo… bien empleada. Que sea verdad que todas las cosas que al mar tiramos, nos las devuelve siempre la marea… como venganza de la buena suerte… o recompensa de la mala vida…
A la salud de esa Virgen de la Locura a la que nunca más vas a rezar!